Renuncia en el Indec y polémica por la medición de la inflación en Argentina
- LdlR
- 3 feb
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La medición oficial de la inflación en Argentina se convirtió esta semana en un foco de controversia tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), apenas días antes de que se difunda la primera inflación bajo una metodología actualizada del Índice de Precios al Consumidor (IPC). La salida de Lavagna, director del organismo desde diciembre de 2019, fue confirmada por fuentes oficiales y se da en un contexto de tensiones internas y reclamos salariales dentro del instituto, así como de disputas sobre cuándo y cómo aplicar cambios en la fórmula de cálculo del IPC.
La polémica se centra en que el Indec había anunciado una nueva metodología para medir la inflación, con una actualización de la canasta de bienes y servicios a la última Encuesta de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017-18), en reemplazo de la antigua base de 2004/05 que se venía usando. Esa actualización, que debía comenzar a regir con los datos de febrero, fue postergada por el Gobierno, que decidió mantener el cálculo tradicional pese a que la nueva fórmula hubiera arrojado cifras más altas de inflación.
La renuncia de Lavagna generó inquietud en distintos sectores, en parte por el momento en que se produce a días de que se publiquen cifras sensibles para la política económica y en parte por las críticas a la transparencia del organismo estadístico. La salida del director se suma a un clima de escepticismo en torno a los datos oficiales, que algunos analistas y opositores consideran menos representativos al no incorporar ponderadores actualizados que reflejen los hábitos de consumo actuales.
Desde el Ejecutivo se justificó la decisión de mantener la metodología vigente argumentando que el proceso de desinflación debía consolidarse antes de introducir cambios que podrían mostrar números más elevados, lo que habría complicado la narrativa oficial sobre la reducción de precios. Sin embargo, ese argumento no ha disuelto las dudas sobre la transparencia del Indec, y la situación deja al organismo en un momento de incertidumbre técnica y política justo cuando se espera la difusión de datos de precios que impactan tanto en la economía real como en las expectativas de los mercados y los ciudadanos.


