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Meteotsunami en la costa bonaerense

  • L.B
  • 13 ene
  • 2 Min. de lectura


La tarde de verano en la Costa Atlántica se transformó en minutos en una escena de caos y desconcierto. En Santa Clara del Mar y sectores de Mar del Plata, una repentina retirada del mar anticipó lo peor: una ola de gran magnitud avanzó con fuerza inusual, arrastrando personas, objetos y dejando un saldo trágico. Turistas y residentes fueron sorprendidos sin margen de reacción por un fenómeno poco frecuente, que rompió con la calma típica de una jornada de playa.

 

El episodio fue identificado como un meteotsunami, un evento provocado por condiciones atmosféricas específicas que generan una súbita variación del nivel del mar. A diferencia de los tsunamis clásicos, no está asociado a movimientos sísmicos, lo que vuelve su detección y previsión mucho más compleja. Cambios bruscos en la presión, vientos intensos y tormentas en alta mar pueden combinarse y desencadenar estas olas anómalas, capaces de avanzar tierra adentro en cuestión de segundos.

 

Los testimonios coinciden en la violencia del impacto. Guardavidas relataron cómo el agua irrumpió con una fuerza inesperada, golpeando contra las rocas y sorprendiendo a quienes estaban cerca de la orilla. Hubo rescates contrarreloj, escenas de desesperación y un despliegue de emergencia para asistir a decenas de heridos. La muerte de un joven terminó de confirmar la gravedad de un fenómeno que dejó una marca profunda en la temporada.

 

La pregunta que queda abierta es inquietante: ¿puede volver a pasar? Especialistas advierten que, aunque se trata de eventos atípicos, no son imposibles de repetirse si se dan condiciones similares. El episodio reavivó el debate sobre los sistemas de alerta, la señalización en playas y la necesidad de mayor información para la población. Porque cuando el mar cambia de humor, la prevención puede ser la única barrera entre una tarde de descanso y una tragedia.

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