La Salada reabre bajo control judicial tras revelaciones de su capo máximo
- LdlR
- 16 jun 2025
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Tras casi un mes de clausura, la feria La Salada reabre sus puertas bajo la estricta supervisión de la Justicia. La decisión fue tomada por la fiscal Cecilia Incardona, quien impuso condiciones severas tras una investigación por lavado de dinero y evasión impositiva. La reapertura sólo fue posible con un plan que garantice transparencia total: operaciones bancarizadas, cero efectivo, productos legales y la exclusión total de los capos implicados en la causa.
La investigación reveló una red compleja de negocios ilegales liderada por Jorge Castillo, conocido como "el Rey de La Salada", y otros actores como Enrique Antequera, aún prófugo. El esquema incluía reventa de puestos, uso de marcas falsificadas y participación de gremios que colaboraban en la simulación de legalidad. Sólo en un relevamiento parcial, el 70 % de la mercadería resultó ser falsificada, lo que puso en evidencia la magnitud del mercado informal que operaba en la feria.
Uno de los datos más impactantes fue el volumen de dinero en juego. Entre 2020 y 2024 se registraron depósitos en efectivo por más de 33.000 millones de pesos, mientras que los allanamientos permitieron secuestrar 432 millones de pesos, 2 millones de dólares y maquinaria utilizada para contar dinero. Este caudal económico demuestra que La Salada funcionaba como una estructura paralela al sistema legal, con una lógica propia y una enorme capacidad de recaudación ilícita.
Ahora, con la feria intervenida, el nuevo esquema obliga al empadronamiento de todos los puesteros y trabajadores, lo que busca formalizar la actividad comercial y romper con el pasado de ilegalidad. Sin la presencia de sus históricos líderes y bajo control judicial, La Salada se enfrenta al desafío de reinventarse como un espacio comercial legítimo, sin perder la fuente de trabajo que representa para miles de familias.
La feria no sólo tiene impacto en el conurbano bonaerense, sino también en el comercio de países vecinos como Brasil y Chile. Su reapertura es observada de cerca tanto por la Justicia como por los sectores que dependen de ella para subsistir. Lo que ocurra en las próximas semanas será clave para saber si este intento de blanqueo institucional será efectivo o si La Salada volverá a sus viejas prácticas.



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