Apertura comercial: crecen las importaciones y aparece una nueva preocupación por el contrabando

La apertura de la economía impulsada por el Gobierno de Javier Milei comienza a generar efectos contrapuestos. Mientras la reducción de barreras comerciales facilita el ingreso de productos importados y puede contribuir a bajar algunos precios, distintos sectores comenzaron a advertir sobre un crecimiento significativo del contrabando y de las operaciones de subfacturación.
Según un relevamiento publicado por el Financial Times, sectores empresariales estiman que una proporción significativa de algunos mercados podría estar siendo abastecida mediante mercadería ingresada ilegalmente. Entre los productos mencionados aparecen cerveza, neumáticos y teléfonos celulares. El fenómeno estaría relacionado con los cambios en los controles aduaneros y con los incentivos económicos generados por la apertura comercial.
El problema plantea una tensión difícil de resolver: la apertura puede favorecer a consumidores que acceden a productos más baratos, pero al mismo tiempo puede perjudicar a fabricantes nacionales que deben competir contra mercadería que evade impuestos y controles. La discusión sobre importaciones, industria nacional, empleo y contrabando promete ganar protagonismo a medida que avance el programa económico del Gobierno.


